One Way Summit 2026 abre la puerta a los fundadores de la región en EE. UU.
Mientras el debate sobre las políticas migratorias se endurece en Estados Unidos, una oportunidad surge desde el capital de riesgo, un mercado siempre abierto a los emprendedores inmigrantes como motor de la innovación.
Bajo esa premisa, One Way Ventures llevará a cabo la segunda edición del One Way Summit, un encuentro que se perfila como la plataforma definitiva para que los fundadores latinoamericanos conviertan su visión en una empresa con impacto global.
El evento, que tendrá lugar en San Francisco el 28 y 29 de octubre de 2026, espera reunir a más de 1.000 asistentes. Para los emprendedores de la región, este tipo de encuentros representa un puente físico y estratégico hacia el capital, las redes y los socios que necesitan para dar el salto, justo en un momento de máxima incertidumbre.
Sin duda, el contexto político actual genera incertidumbre para quienes ven en Estados Unidos una oportunidad para impulsar sus proyectos. Los datos de The Brookings Institution confirman que 2025 fue el primer año con migración neta negativa hacia EE. UU. en medio siglo, y las cifras de USCIS muestran un desplome del 38,5% en las solicitudes H-1B para el ciclo 2026-2027. Desde Latinoamérica, esas noticias pueden verse como una puerta más cerrada.
Sin embargo, el informe de la NFAP revela la otra cara de la moneda. El 59% de los unicornios estadounidenses tienen al menos un inmigrante en su origen. Esas startups que generaron billones de dólares en valor y cientos de miles de empleos evidencian que el talento sigue siendo el activo más codiciado. Por eso, la apuesta de One Way Ventures por los fundadores globales no solo se mantiene, sino que se intensifica.
Figuras que inspiran y abren camino
La agenda de este año está diseñada para demostrar que el éxito no es una excepción. Uno de los momentos más esperados será la participación de Juan Pablo Ortega, cofundador de Rappi y Yuno, quien compartirá escenario con nombres como Vinod Khosla (Khosla Ventures), Severin Hacker (Duolingo) y Cal Henderson (ex-CTO de Slack). La presencia de Ortega no es casual: su trayectoria valida que el camino desde Bogotá o São Paulo hasta Silicon Valley es real y está al alcance de quienes se atrevan a recorrerlo.
El gran atractivo de esta edición es la competencia internacional de pitch, organizada junto a Startup Grind. A diferencia de otros certámenes, aquí las startups no se postulan de forma abierta; son nominadas exclusivamente por la red de socios del Summit.
Para los fundadores latinos, esto se traduce en una ventana de oportunidad inmediata a través de aliados estratégicos como Latino Business Action Network o Pygma, la aceleradora centrada en talento de la región. Ser nominado por estos canales es la ruta más directa al escenario principal, y el reloj corre: las nominaciones ya están abiertas.
One Way Ventures no descubre el talento latino ahora; lleva años respaldándolo. Casos como el de Deepak Chhugani (crecido en Ecuador y fundador de Nuvocargo) o el brasileño Henrique Dubugras (cofundador de Brex) son la prueba de que los fondos de Silicon Valley tienen puesta la lupa en el sur del continente. Ellos ya cruzaron la frontera; ahora, el Summit busca que muchos más lo hagan.
Aunque el ruido político nos haga pensar en un panorama adverso, el ecosistema de innovación sigue moviendo fichas para que el talento encuentre su lugar. Las entradas para el One Way Summit ya están a la venta en su sitio oficial.
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