Social Geek

Social Geek

18 de septiembre de 2026

La inteligencia artificial llega a las tiendas, pero el reto es llevarla de las pruebas a la operación

La inteligencia artificial ya llegó al retail, pero una cosa es probar una herramienta y otra muy distinta lograr que transforme la manera en que opera un negocio.

Cada vez más compañías la usan para analizar ventas, entender mejor a sus clientes, controlar inventarios o producir contenido. El verdadero desafío empieza después: pasar de las pruebas piloto a sistemas que funcionen a diario y en toda la operación.

Ahí está, precisamente, el potencial. Según McKinsey, la IA generativa podría aportar entre US$240.000 millones y US$390.000 millones anuales al sector minorista, siempre y cuando las empresas logren llevarla más allá de la fase de experimentación.

Pero, el problema no necesariamente está en la capacidad de la tecnología. Las empresas deben conectar la IA con sistemas que ya utilizan, datos que pueden estar dispersos y procesos que involucran a miles de empleados y establecimientos.

En una tienda, por ejemplo, una herramienta puede identificar que un producto no está disponible en el estante. Pero el verdadero desafío comienza después: determinar qué debe hacer el empleado, comunicarlo en el momento adecuado y comprobar que el problema fue solucionado.

Es en ese punto donde comienza a cambiar el papel de la inteligencia artificial.

De analizar lo que ocurre a ayudar a solucionarlo

Effie.ai, una startup con sede en Chicago, está desarrollando herramientas de IA orientadas precisamente a las operaciones de las tiendas.

La compañía trabaja con sistemas que pueden analizar lo que ocurre en los puntos de venta, identificar problemas y sugerir las acciones que deberían realizar los equipos encargados de la operación.

La diferencia frente a un sistema tradicional está en que la herramienta no busca solamente entregar información.

Nataliia Freidrich

Por ejemplo, en lugar de limitarse a mostrar que un producto está mal ubicado o que una promoción no se está cumpliendo, el sistema puede identificar la situación, establecer prioridades y orientar al trabajador sobre lo que debe hacer.

La compañía recientemente incorporó a Nataliia Freidrich como Strategy Advisor, quien cuenta con más de 15 años de experiencia en gestión de ingresos, operaciones comerciales y transformación, con trayectoria en compañías como Mondelēz International y AB InBev.

Su llegada coincide con una etapa en la que las empresas de consumo están buscando pasar de las pruebas de inteligencia artificial a aplicaciones que puedan integrarse directamente en sus operaciones.

Los datos muestran el tamaño de esa brecha.

Según Deloitte, solo 25% de las organizaciones ha conseguido llevar al menos 40% de sus proyectos de inteligencia artificial desde la fase de prueba hasta operaciones reales. Más de la mitad espera alcanzar ese nivel durante los siguientes tres a seis meses.

En el comercio minorista, el desafío puede ser todavía más complejo porque las herramientas deben funcionar en diferentes tiendas, ciudades, productos y condiciones de mercado.

Effie.ai está enfocando su tecnología en una de las partes más repetitivas de este proceso: las visitas de los equipos que supervisan y organizan la presencia de productos en las tiendas.

La compañía reporta un caso con Nestlé en el que su sistema redujo en 56% el tiempo que los encargados de los productos pasaban en cada visita y en 55% el trabajo de los supervisores.

Estos sistemas buscan que los trabajadores dediquen menos tiempo a recopilar información y elaborar reportes y más a solucionar los problemas encontrados en el establecimiento.

La oportunidad es especialmente relevante en una industria en la que pequeñas diferencias pueden repetirse miles de veces. Un producto agotado, un precio incorrecto o una promoción que no está visible pueden parecer problemas menores en una tienda, pero adquieren otra dimensión cuando se repiten en cientos o miles de establecimientos.

La siguiente etapa, por tanto, no consiste únicamente en introducir más inteligencia artificial en las tiendas.

El desafío será conseguir que estas herramientas se conecten con los sistemas existentes, entiendan lo que ocurre en tiempo real y puedan ayudar a los trabajadores a tomar decisiones mientras todavía están en el establecimiento.

Para compañías como Effie.ai, esa diferencia representa una oportunidad: pasar de una IA que explica qué está ocurriendo a una que también pueda orientar qué hacer a continuación.

El resultado determinará si la inteligencia artificial termina siendo otra herramienta experimental para los minoristas o una parte integrada de la operación diaria.

Relacionados