Riesgos de privacidad: Hans Anders, la primera gran óptica en retirar las Ray-Ban Meta
Algunos países del mundo están poniendo sus ojos en las gafas inteligentes con cámaras integradas. La cadena neerlandesa Hans Anders ha dejado de vender las gafas inteligentes Ray-Ban Meta. La medida afecta a sus tiendas físicas y online de Países Bajos y Bélgica, donde suma más de 400 locales. La empresa no ha puesto fecha para volver a ponerlas a la venta.
Recientemente Meta anunció sus primeras gafas inteligentes de audio, un dispositivo que, aunque integra inteligencia artificial, elimina las cámaras y se centra en una experiencia conectada únicamente mediante comandos de voz y audio; una alternativa que podría estar pensada para evitar el debate que generan los modelos con cámara.
Hans Anders pertenece al grupo Nexeye, que tiene 776 tiendas en Países Bajos, Bélgica, Alemania, Austria y Suecia. Pero las Meta Ray-Ban solo se comercializaban en los dos primeros países, y ahora no hay probabilidades de que los nuevos modelos lleguen a sus tiendas.
Un portavoz dijo a Reuters que la decisión responde al “debate público y político” sobre “en qué condiciones se puede utilizar esta tecnología”.
El asunto ya viene siendo debatido desde hace tiempo. Hace meses que en Países Bajos se habla de estas gafas y de su cámara, que pasa desapercibida para mucha gente. El medio NL Times reveló que se han usado para grabar a cientos, quizá miles, de mujeres holandesas sin su permiso. Las imágenes habrían acabado en Telegram y foros donde se comparte el contenido.
La Autoridad Holandesa de Protección de Datos (AP) ha sido clara en que las fotos y vídeos de personas identificables tomados con estas gafas no se pueden compartir sin permiso. El problema es cómo se controla eso en la calle.
Consumentenbond, la organización de consumidores de Países Bajos, también ha denunciado las gafas inteligentes de Meta. Dice que llevará a la compañía a los tribunales si no cambia las gafas para que cumplan con la ley de privacidad.
Hasta ahora, Meta ha abordado las preocupaciones asegurando que sus gafas con cámara llevan una luz LED frontal que parpadea al hacer una foto o grabar vídeo. Esa luz no se puede apagar y la cámara se bloquea si alguien tapa el sensor. Pero nada impide tapar la luz con un dedo o un poco de cinta. Así que la empresa prometió una actualización para desactivar la cámara si detecta que el LED se está tapando.
Sin embargo, la situación ya parece complicada para Meta, similar a los constantes vetos que tuvieron las Google Glass, que hace más de una década fueron probadas por miles de desarrolladores en todo el mundo y finalmente no salieron a la venta para el público general.
La pelea por la privacidad en los espacios públicos vuelve a tener como protagonistas a unas gafas con capacidad para grabar y tomar fotos. Hans Anders es el primer gran minorista que da el paso, y en el Reino Unido, la cadena de pubs Wetherspoons ha prohibido estas gafas en sus locales. La Asociación de Cine Británica ha dicho que los cines podrían hacer lo mismo para evitar la piratería y que alguien retransmita una película en directo por redes sociales.
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