“Phubbing”: Cuando prestar atención ya no es importante.

Prueba 2

Te ha pasado que mientras estás comiendo en un restaurante, viendo una película en el cine, tomándote un café con un amigo, tienes al bendito celular como parte de ese momento, donde el dueño del móvil no hace el intento por soltarlo, le dices algo y hace que te escucha mientras se mensajea con alguien, actualiza su estado de Facebook o esta Tuiteando.

Si has pasado por esto sabrás que es un momento muy desagradable y por si no lo sabias tienen el nombre de “Phubbing”, y es la práctica de ignorar al otro mientras se presta atención al celular en una conversación cara a cara. No importa qué tanto crea la persona que es un “Multitasker” y que puede hacer varias cosas al mismo tiempo, el Phubbing es una clara falta de respeto hacia sus acompañantes o acompañante.

Pero los que realizan el Phubbing no tienen rango de edades específicas, pero es más frecuente en jóvenes, con acciones en plena conversación que van desde darle me gusta a alguna publicación en Facebook, actualizar Twitter, responder mensajes por WatsAppo sacar una foto a la comida por Instagram; con este fenómeno, cualquier conversación presencial será opacada por estas múltiples actividades de la persona que vive pendiente del móvil. Según algunos especialistas consideran que esto nace por causa de una sociedad individualista, donde cada vez son menos las actividades familiares y se prioriza el uso de las tecnologías.

Y esta tendencia se viene expandiendo por todo el mundo, pero si quieres saber cómo tratarlo ya existe un movimiento anti-phubbing, iniciado por Alex Haigh, un joven australiano de 23 años. Su iniciativa tiene tanto éxito que incluso llegó a los titulares del diario británico The Guardian y del The New York Times . Haig tras haber experimentado en varias ocasiones esta nueva incomodidad tecnológica, creó Stopphubbing.com con la intención de reflexionar sobre el abuso del celular en entornos públicos.

¿Sufres de Phubbing?, Aquí un vídeo que te ilustrará mejor.

Fuente: Terra.

Tiago Zuleta: