España prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años
El gobierno de España, liderado por el presidente Pedro Sánchez, anunció que el país prohibiría las redes sociales a los menores de 16 años, una medida que busca proteger a los más jóvenes. Países como Australia ya han establecido leyes similares, mientras que el Reino Unido, Francia, Portugal, entre otros, también analizan una regulación.
Durante su intervención en la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái, el presidente español dijo que el país va a “devolver las redes sociales a esa tierra prometida que nunca debieran haber abandonado».
El anuncio también anticipa otras medidas que forman parte de un plan que contempla al menos 5 normativas, incluyendo la tipificación como delito la manipulación de los algoritmos y amplificación de contenidos ilegales, junto a un mayor control a los supuestos abusos de las grandes plataformas digitales. El objetivo es garantizar que estas ofrezcan un “espacio saludable” para los usuarios.
El lado oscuro de las redes sociales
Han pasado 22 años desde que se lanzó Facebook, considerada la primera red social en ser utilizada por millones de usuarios en todo el mundo. Desde entonces, han surgido diversas opciones, y todas parecen estar llevándonos al mismo problema: desinformación y otros riesgos que parecen imposibles de controlar.
La evidencia científica lleva años señalando que un uso intensivo de redes sociales se asocia con más síntomas de ansiedad, depresión, baja autoestima, trastornos del sueño y problemas de rendimiento académico en adolescentes.
Factores como la comparación constante con vidas “perfectas”, la presión por la validación a través de likes, el ciberacoso y la exposición a cánones estéticos extremos hacen que un entorno pensado para adultos se convierta en un espacio especialmente agresivo para una mente en desarrollo.
Además, la lógica adictiva del scroll infinito y las notificaciones continuas compite con el tiempo de estudio, descanso y relaciones presenciales, deteriorando su bienestar general incluso cuando el contenido no es explícitamente tóxico.
El impacto negativo en los menores es quizás lo que más preocupa entre expertos y gobiernos. A raíz de esto se han intensificado los esfuerzos por controlar –e incluso prohibir– el acceso de menores de edad a redes sociales y otro tipo de plataformas hoy consideradas espacios inseguros.
Queda por ver si en países de América Latina se implementarán medidas similares.
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