Presentan en Medellín una clínica de simulación, un espacio que integra ciencia, salud y tecnología
La Universidad Pontificia Bolivariana de la ciudad de Medellín, presentó recientemente una clínica de simulación que integrará innovadoras funciones para continuar fortaleciendo la formación práctica de los profesionales de la salud.
A través de ciencia, tecnología y una vocación genuina por el cuidado de la vida, el espacio permitirá hacer simulaciones en ambientes que recrean situaciones reales en áreas como urgencias, quirófano y laparoscopia.
Estos espacios permiten a estudiantes y en general a la comunidad educativa en la industria de la salud, enfrentar desafíos clínicos en entornos controlados y seguros, favoreciendo el desarrollo del criterio profesional, la ética y la responsabilidad.
“Para Colombia y Latinoamérica esta clínica de simulación representa un salto en la formación en salud. En Colombia y Latam aún existe una brecha importante entre la formación tradicional de la medicina y la enfermería, y las exigencias reales del sistema de salud”, dijo en entrevista con Social Geek, Mateo Zuluaga, docente de la Facultad de Medicina y coordinador de la Clínica de Simulación de la UPB.
La Clínica cuenta con un amplio portafolio de simuladores de alta fidelidad para todas las etapas del ciclo vital, enfocados en la seguridad del paciente y el desarrollo de competencias clínicas y humanas. Además, integra soluciones tecnológicas avanzadas como cámaras PTZ (Pan–Tilt–Zoom) y el protocolo NDI (Network Device Interface), que permiten la captura de imágenes en alta definición desde múltiples ángulos y en tiempo real, sin interferir en el desarrollo de las prácticas.
La innovación no es solamente tecnológica sino también pedagógica y estratégica, ya que se integra la simulación clínica presencial de alta fidelidad en entornos virtuales y a distancia, escenarios híbridos a través de pacientes como actores estandarizados con el uso de tecnología, la evaluación objetiva por competencias en exámenes internacionales y el entrenamiento en crisis, liderazgo y trabajo interprofesional.
El espacio funciona como una plataforma sensible, similar a un hospital que permite personalizar la formación de acuerdo al nivel del estudiante. “Elevamos la calidad educativa y podemos formar a profesionales más preparados para contextos complejos y cambiantes, esto permite generar conocimiento, investigación y también buenas prácticas clínicas”, agrega Zuluaga.
Como proyecciones a futuro, la iniciativa busca generar un impacto directo en la seguridad del paciente, en la calidad de la atención y en la formación de los profesionales íntegros y buenas personas.
Además se busca reducir eventos adversos mediante un mejor entrenamiento, fortalecer la formación de pregrado, posgrado y educación continua; así como impulsar la investigación y la innovación en la educación contribuyendo a una cultura de trabajo en equipo, comunicación efectiva y humanismo en salud.“Buscamos formar profesionales técnicamente excelentes pero humanos, éticos y preparados para los desafíos reales del cuidado de la vida” concluye Zuluaga.
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